lunes, 16 de septiembre de 2013

Un poco más de Shingeki no Kyojin



Ya María nos hablaba en su post pasado de esta serie que se está convirtiendo en un éxito entre los otakus. Ella lo explica mejor: un anime de guerra, una guerra contra gigantes que obliga a los humanos a dominar sus sentidos, a superarse en medida del otro. Es una gran historia, sin duda.

Sabes que es una gran historia cuando después del primer capítulo (sí, el primero) te das cuenta que no podrás soltarla. Y por eso yo no quería dejar pasar una entrada sin decirles qué es lo que más me ha impactado de Shingeki no Kyojin. No hay spoilers. 

María ya nos hablaba de la trama: Gigantes, llamados Titanes,  que atacan a las personas obligándolas a atrincherarse entre murallas como medio de sobrevivencia. Todo transcurre en una época que nos recuerda a una ficticia Edad Media, de ahí que sus armas parezcan rudimentarias; cañones y espadas  son sus mejores armas para combatir a estos gigantes humanoides. Qué fácil resultaría combatir gigantes en una época más actual, digamos con aviones, bombas y todo tipo de armas modernas de destrucción. Pero en Shingeki no es así. Ahí, entre esas murallas de piedra medievales, la mejor arma es el valor.

Pero el valor no siempre existe.

Eso es precisamente lo que me impactó de este anime, que el valor siempre está ausente en todas las batallas. Estamos acostumbrados a ver animes de peleas y guerras donde los personajes hacen muestra de un heroísmo extremo y en ocasiones inverosímil (recuerdan cuántas veces Seiya se levantaba a pelear aunque ya sólo fuera una piltrafa de carne). En las batallas, los héroes siempre van a pelear sin dudar ni un momento en dar su vida por la causa que defienden, eso los hace héroes, eso es lo que hacen los protagonistas de las historias.

Pero en Shingeki no Kyojin es diferente, acá nuestros protagonistas tienen miedo de ser devorados por los gigantes; ellos temen, dudan, tiemblan y se paralizan de miedo cuando ven al oponente, porque se saben insignificantes a su lado. En estas batallas no hay actos heroicos, toda la atmosfera está infestada de miedo, de caras llenas de temor, de soldados que abandonan a sus amigos, de soldados que se esconden sin siquiera poder moverse y luchar.



Eso sin contar que el hecho de que se encuentren rodeados de muros hace que la atmósfera sea más opresiva, lo que da la sensación de que no hay escapatoria; una situación de ganar o morir. Pero nos damos cuenta que tienen todo en su contra para poder ganar.

La acción en este anime es impactante precisamente por eso, no escatima en mostrarnos imágenes de soldados asustados, de soldados siendo devorados sin poder hacer nada al respecto. Si alguno llega a salvarse sabe que fue porque tuvo que sacrificar a otros de su equipo. Es este aspecto lo que hace que Shingeki no Kyojin se aleje de las historias de fantasía y se acerque a las historias reales; mostrar una guerra con toda la crueldad y daño psicológico que causa entre sus participantes; enfrentarse al enemigo sabiendo que sólo se es carne de cañón, que sólo se está comprando un poco de tiempo.
  
Pero bueno, Shingeki no Kyojin es más que eso, sin duda es de las mejores historias que hay actualmente; mezclando steampunk, ciencia ficción, fantasía, gigantes y batallas, da como resultado un anime que pinta para quedarse mucho tiempo en el gusto del público, porque al final de cuentas es una historia épica. Sus personajes principales, Eren, Mikasa y Armin forman un buen equilibrio entre fuerza, agilidad e inteligencia, y sin duda nos regalarán grandes momentos heroicos.



Pero yo les quería contar del miedo que se percibe en las batallas de Shingeki no Kyojin, que es lo que a mí me tiene impactada, intrigada y angustiada cada vez que veo un capítulo. Porque el miedo es algo inherente a cualquier guerra, y pocas veces se retrata tan bien como en este anime. Eren alguna vez en la infancia, durante un momento de desesperación, le grita a MIkasa ¡Debes de pelear, si pierdes mueres, si ganas vives! Sin saberlo, esta frase se convirtió en lo que ahora guía sus vidas: pelear para vivir, pelear para no morir. Mikasa lo entendió, en esta vida el grande se come al pequeño y sólo sobrevive el más fuerte; porque al final de cuentas este mundo no conoce la piedad.


1 comentario:

  1. Es tan cierto lo que escribes. Shingeki no kyojin hace que te carcoma una rara angustia cada que ves un capítulo. Es un gran anime.

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